Jose Chaix Isnel




Josef Chaix Isniel nació en San Felipe  de Játiva el 4 de Febrero de 1765, hijo del comerciante Esteban Chaix y de Antonia Isnel. Interesado por las matemáticas y la astronomía, estudió en la Real Academia de San Carlos y en la Universidad de Valencia. En esta época el viaje fin de carrera era el complemento de una buena educación. En España se llamaba Correr Cortes y en Francia Grand Tour (este último duraba un año y se solían recorrer Gran Bretaña, Francia, Suiza, Italia, Alemania, Holanda y Bélgica). Estos viajes de estudios solo podían hacerlos los hijos de familias adineradas o  jóvenes valores becados.
Chaix amplió sus estudios en Gran Bretaña y Francia, donde trabajó con Jean-Baptiste Biot, por entonces interesado por el recién descubierto electromagnetismo ; entre 1791 y 1793 fue comisionado por el Gobierno español para colaborar en la medición del arco de meridiano que daría origen al nacimiento del Metro, a las órdenes directas de Pierre Méchain. Durante sus estancias en el extranjero, trabajó en los observatorios de París, Greenwich y Oxford. Desde 1789, coincidiendo con la Revolución Francesa, se había formado como pensionado en París, donde coincidió con un grupo de becarios españoles que luego destacarían como científicos de renombre.

En 1795 fue nombrado vice-rector del Observatorio de Madrid y en 1796, al crear  Salvador Ximénez Coronado el Cuerpo de Ingenieros Cosmógrafos, fue nombrado vicedirector, con grado de capitán y al dimitir aquel de su cargo pasó a ser Director del Cuerpo.



Escolapio y perteneciente al clero, Ximénez Coronado realizó las primeras pruebas sobre telegrafía óptica en España.

La enemistad entre Chaix y él fue manifiesta debido a la contumaz oposición de Ximénez Coronado a los trabajos para el establecimiento de la nueva unidad de medida que llega a proponer a Godoy:
“Si el ánimo de VE, como supongo, es atajar esta astucia republicana seria bueno que si vuelve (Le Chevalier) le diga que me entregue las medidas diciéndole que nadie mejor que los ingenieros están en el caso de irlas empleando. Chevalier se irá y las medidas no las verán ni los ingenieros siquiera” .

En 1800 y 1801 realizó en Madrid observaciones astronómicas con objeto de determinar la latitud, mediante alturas meridianas o distancias al cenit, de varias estrellas de posición conocida. Para ello contó con la ayuda material de Mariano Luis de Urquijo, Agustín de Betancourt, los instrumentos del Real Observatorio Astronómico y la casa de Christian Herrgen, en la calle del Turco. De estas observaciones dio cuenta detallada en los Anales de Ciencias Naturales a lo largo de 1801.
Chaix fue uno de los pocos matemáticos españoles de finales del siglo XVII y principios del XIX reconocidos internacionalmente, gracias a su primer volumen de "Instituciones de Cálculo Diferencial e Integral", publicado en 1801. Como comisario de la Inspección General de Caminos y Canales tuvo a su cargo una de las cátedras de la Escuela de Caminos y Canales, dirigida por Agustín de Betancourt , otro notable pionero de la telegrafía óptica, entre otras muchas cosas.

A partir de 1803, vuelve a colaborar con Méchain con la misión de prolongar la medición del meridiano a las Islas Baleares, truncada por la muerte de éste en 1804 en Castellón por fiebre amarilla, si bien Chaix en ese momento, ya había ido a Madrid debido a sus luchas con Ximénez Coronado, al que acusaba de celos profesionales . Dichos trabajos se reemprendieron en 1806 bajo las órdenes de Jean-Baptiste Biot y Jean François Dominique Arago y volvieron a interrumpirse, esta vez definitivamente, con la guerra de Independencia.
En este momento de la guerra de Independencia, se le nombró Comisario de Guerra honorario sin un destino determinado. Debieron de ser abundantes en esta época las muertes por paludismo y fiebre amarilla y seguramente debido a esto, Esteban Chaix, hermano de José, escribió en 1801 su trabajo Memoria sobre las lagunas y terrenos de este reino y los medios para su desecación para la Junta Pública de la Real Sociedad de Valencia, que resulto premiada.

Si bien algunas antiguas fuentes fijan la fecha de su muerte en el año 1811, el historiador Joaquín Lorenzo Villanueva, también de San Felipe,  amigo y posible testigo de su fallecimiento, nos indica que ésta ocurrió en San Felipe en 1809, sólo podemos añadir que el 1 de Agosto de 1809 recibió la Extremaunción aunque el 7 del mismo mes, se había restablecido, al menos parcialmente.
"No me ha sido posible contestar mas pronto a V.E. por hallarme gravemente enfermo, en términos que el día 1º del corriente me administraron el Santo Viático: mas a Dios gracias experimento desde entonces un alivio decidido y he conservado siempre libres mis facultades intelectuales".

Sin embargo, la mejoría fue momentánea pues el 22 de Septiembre del mismo año falleció.
Es de destacar que los intelectuales españoles compartían los ideales ilustrados europeos de “felicidad” y “utilidad”, sin romper por ello con la ortodoxia religiosa y el sentimiento católico, son los rasgos fundamentales de la sociedad española del siglo XVIII.

El telégrafo


En Junio de 1809 Chaix , fué comisionado por la Junta Suprema Central para que diera su opinión sobre la propuesta de un telégrafo ideado por el franciscano Fray Juan Soler y Sintes]que insistentemente se ofrecía "a hacer unos Thalagrafos por medios de los cuales, se sepan todos los días, las noticias de toda la Península"[ .

El dictámen no fué favorable, pero Chaix se comprometió junto con el presbítero Miguel Plá, a desarrollar otro sistema aprovechando los conocimientos del matemático.


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Telégrafo de Murray
Chaix se inspiró en el telégrafo de ventanas (o paneles) de Murray, que había conocido durante su estancia en Inglaterra, por considerarlo más sencillo que el sistema de brazos de Chappé o el de Betancourt.
"Consiste en seis ventanas iguales de 3 cuartas"[17] en cuadro cada una, puestas en dos filas sobre tres vigas representadas la misma figura con los nº 1 hasta 6. Cada una de aquellas tiene su cordel para tenerla cerrada ó abierta, lo que se percibe bien.
Debe procurarse que los planos de estos telégrafos se proyecten sobre el cielo u otro fondo claro, dando entonces de negro a las ventanas."
...
"Resulta pues que con sólo abrir las ventanas de una en una y de dos en dos, se pueden expresar cuantas palabras se quieran. y si se trata de emplear mas combinaciones, abriéndolas de tres en tres hay 20 combinaciones más, que podrán indicar las palabras, Vanguardia, Centro, Retaguardia, Ejército, División, Regimiento, Batalla, Ataque, enemigo, Victoria, derrota, retirada, etc."
[

El 19 de Julio de 1809, la Junta Suprema, da orden para que "manifiesten el coste que vendrá a tener cada máquina, de qué número de operarios se necesita para su servicio y a qué distancia podrán situarse".

Debido a la enfermedad arriba indicada y a la ausencia del Vocal Comisario de Valencia, Barón de Sabasona, Chaix se ve obligado a responder las preguntas de la Junta Suprema.

"...el coste del telégrafo ... será de mil y quinientos reales poco mas o menos, y que para su manejo se necesitan sólo dos hombres con un supernumerario para suplir las ausencias y enfermedades de los dos principales y descansarles algunos ratos. Por lo que toca a las distancias respectivas a que podrán situarse los telegrafos; si su colocación dependiese enteramente de nuestro arbitrio, juzgo que serían de dos leguas y media a tres cada una; pero la naturaleza del terreno y otras circunstancias, obligan con frecuencia a variar estas distancias; de manera que algunas de ellas serán de tres leguas y media o cuatro y otras de dos leguas[, o tal vez menos; mas como estas diferencias se compensan naturalmente; se puede estimar por un término medio cada distancia entre dos telégrafos consecutivos, de dos y media a tres leguas, del mismo modo que si fuese constante.
Además del coste particular de cada telégrafo; hay otros gastos que son comunes a todos ellos de cualquiera especie que sean: desde luego se necesitan para cada uno , dos anteojos acromáticos de mediana magnitud; excepto para los dos telégrafos extremos, en los cuales, uno sólo es suficiente; y por otra parte, cuando un telégrafo no se puede colocar en alguna casa o edificio, como ocurre muchas veces; es indispensable construir una barraca o casita proporcionada para habitar en ella los tres operarios que lo han de manejar; y este gasto es en mi opinión igual al del telégrafo que proponemos, y sus dos anteojos. Finalmente cuando yo me hallaba en Londres, hace algunos años, se encontraba un anteojo acromático de mediana magnitud, muy bueno y proporcionado para los telégrafos; por diez guineas, que son poco mas de mil reales.
".


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Firma de Josef Chaix (fuente: AHN)

El 29 de Agosto de 1809, el expediente del telégrafo de Chaix es pasado a Antonio de Escaño, ministro de Marina[; se desconoce si se hicieron algunas pruebas de dicho telégrafo, pero la muerte prematura de Chaix tres semanas después de este escrito y el hecho de que por entonces ya funcionaba en las costas de Cádiz el telégrafo ideado por Hurtado, hacen sospechar que el proyecto quedara olvidado.



Una anécdota bibliográfica

La fuente más completa sobre la vida de Chaix que hemos encontrado, es el libro de Santiago Garma "Josep Chaix i el progrés matemàtic a principis del segle XIX". En dicho libro, el autor expone un tanto intrigado el hecho que otro importante autor, D. Antonio Rumeu de Armas insiste en nombrar al personaje "José Chaix y Gracia" .
Gracias a la casualidad encontramos la clave del misterio, todos los autores anteriores habían bebido del mismo documento, una "Notícia histórica del Observatorio de Madrid" aparecida en el Anuario del Observatorio de Madrid de 1859 y firmada por su entonces director D. Antonio Gil de Zárate.
Uno de sus párrafos dice así:
"...se reclutaron en varios Cuerpos facultativos otros sujetos acreditados ya por su instrucción y talentos. De este número fueron D. Pedro Alonso de Salanova y D. José Chaix Crecia, pues, el establecimiento en prosperidad é importancia;..."

Basándose en dicha noticia, apareció en el nº 29 de la "Revista de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid" de 1932 un trabajo que posteriormente fué reproducido por D. Agustín Jesús Barreiro en 1944 .

En estas dos versiónes el fragmento dice así:
"...se reclutaron en varios Cuerpos facultativos algunos individuos instruidos y aptos para el caso, como D. Pedro de Salanova y D. José Chaix Grecia y poco después, al proyectarse la construcción de la Carta Geodésica..." .

Este error inicial llevó a Rumeu a empeorarlo añadiéndole la conjunción entre los dos "apellidos".

Otros autores modificaron el texto para evitar la confusión:
“…se reclutaron en varios Cuerpos facultativos otras personas acreditadas por su instrucción y talento. De este número fueron D. Pedro Alonso de Salanova y D. José Chaix. El establecimiento crecía en prosperidad e importancia, y con el fin de acometer la empresa de la construcción de la Carta Geodésica,…”


Publicaciones




Bibliografía

            La web de las biografías (http://www.mcnbiografias.com)

            Telegrafía Óptica (http://telegrafiaoptica.wikispaces.com)

           Mohorte Medina, A. España y Valencia en 1800
         
           Puig Samper. M.A. Alejandro de Humboldt y el mundo hispánico: la modernidad y la

           independencia americana. Fundación Histórica Talavera, 2000


Vicente Lamaneta

Vicente Ramón Gil Lamanette Polache, nació en Játiva en 1756. Contrajo matrimonio con Maria Manuela Chaix Isnel  (San Felipe, 1761)  en 1784. Factor de la Real Provisión de víveres del Ejercito (20 enero 1803) en San Felipe . Comisario de Guerra habilitado desde 1812 a 1813 (Guerra de la Independencia).
En 1800 Vicente Lamaneta solicita al Consejo Supremo licencia para celebrar 12 "Bailes de Torrent" con finalidad benéfica. Invirtió 3.000 libras en catafalcos y otras estructuras. En el cuarto baile sólo tenía unos ingresos de 350 libras. Al ver que perdía dinero y como tenía que pagar 500 libras al Hospital de pobres, solicitó permiso al Consejo para cambiar la inversión de los bailes por tres corridas de toros. Estas tuvieron más éxito. en 1805 Carlos IV prohibió las corridas de toros en todo el reino.

En 1769, su padre, Pedro Lamaneta junto con Claudio Fourrat, Joseph Roman, Juan Arduin, Miguel Lagier, Roque Fourrat, Francisco Dufaur y Marcos Disdier, todos ellos de ascendencia francesa, elevan una queja al ayuntamiento por ciertas irregularidades en la subasta del arrendamiento de la alcábala del viento.

























(La Guerra de la Independencia en el Valle de Albaida. GOBERNA ORTIZ, F.)

Esteban Chaix Isnel

Nació en San Felipe de Játiva en 1759, poeta y naturalista. Hermano del  astrónomo y matemático,  José Chaix, encontramos mas información en la entrada de Wikipedia. Ocupó el cargo de teniente de regidor del marqués de Grimaldo en 1805 en San Felipe. Se casó  en la iglesia de Santa María de Játiva en1801 con Maria Ventura Olanier Lagier y en 1811 con Maria de las Nieves Pelegero Desa. La Real Sociedad de Amigos del País de Valencia le encargó, entre otros, un estudio para suprimir la mendicidad, analizando sus causas y tratando de ayudar a las personas que se veían forzados a ejercerla, en 1801.




https://riunet.upv.es/bitstream/handle/10251/19872/35_VI_4%2c6.PDF?sequence=1&isAllowed=y

José Pera y Roy

"El 20 del pasado febrero falleció en esta corte el coronel del cuerpo D, José Pera y Roy, tras una larga
y penosa enfermedad, y debemos dedicar algunas líneas á su memoria.
Nació Pera en la ciudad de Toledo el 3de enero de 1828 y entró en 1842 en el antiguo colegio general; de allí pasó á nuestra academia, de la cual salió como teniente del cuerpo en 1849. Sirvió en el antiguo regimiento de ingenieros y en la subinspeccion de Cataluña, y fué después profesor de arquitectura y construcciones en la academia. En 1864 pasó á la situación de supernumerarioy trabajó con gran éxito en la construcción de varias lineas de ferrocarriles y en la enseñanza privada. Volvió al servicio del cuerpo en 1873 con motivo de la guerra civil, y fué destinado á la comandancia de Santoña, y después á los regimientos 2.°, 3." y 4.° del arma, siendo á la vez y en repetidas ocasiones, mayor y comandante general de ingenieros accidental del ejército del Norte, y efectivo de la división de la Ribera.
Tomó parte en las operaciones sobre Tolosa, y en las acciones de Chorifoquieta, Santa Bárbara, Montejurra, Velabieta, Somorostro, Montano, San Pedro Abanto, Muñecas y Galdames, dirigiendo numerosos trabajos de la especialidad del cuerpo.
En 1875 fué nombrado Pera segundo comandante general de ingenieros del ejércitodel centro, y como tal operó en el Maestrazgo, y pasó á Cataluña con las fuerzas de aquel ejército que concurrieron á la toma de
la Seo de Urgel, en la que se encontró.
Nombrado el coronel Pera en 26 de setiembre de 1873 para mandar el regimiento montado del arma, dejó el ejército y vino á Madrid, desempeñando este mando hasta el 1 de noviembre de 1876, fecha en que pasó á ser vocal de la junta superior facultativadel arma. Reorganizada ésta en diciembre último, y suprimida en la plantilla de la nueva junta la plaza que desempeñaba el coronel Pera, quedó éste agregado á la subinspeccion de Castilla la Nueva, situación en la que ha muerto, cuando se encontraba ya el primero de los coroneles del cuerpo, y próximo por lo tanto á ascender á oficial general.
La sola enumeración de las comisiones que desempeñó Pera y de las juntas militaresfacultativas y mixtas de que formó parte,ocuparía muchas columnas, y nos limitaremos á indicar las últimas comisiones en que
actuó, que fueron la de establecimiento de semáforos en las plazas fuertes, como representante del ramo de Guerra, y la del reglamento de hospitales y ambulancias, en que figuró como ingeniero.
Aunque Pera escribió mucho, fué respecto á asuntos oficiales, de lo que nada se ha publicado, que sepamos; y es un dolor que sintiera cierta repulsión á escribir para la imprenta (que es común á muchos y que si no se justifica, se explica por los abusos de la prensa y por las alabanzas que se dan á obras pésimas), pues los escritos de Pera, en cualquier materia que hubiese tratado de las muchas de su vastísima instrucción, habrían honrado al cuerpo y al país.
Inteligencia de primer orden, era de los que ejercen influencia moral é intelectual en los que les rodean, y que inspiran admiración hasta cuando se equivocan ó sostienen al discutir sofismas, lo cual no es raro en talentos profundos.
Reciba nuestro pésame su afligida familia, y recibámoslo también nosotros por lo mucho que honraba al cuerpo el coronel Pera."
(Memorial de Ingenieros del Ejercito. num. 5 , de1 de Marzo de 1884, pp. 56-57)

La Correspondencia de España : diario universal de noticias Año XXXV Número 9465 - 1884 febrero 20                 


Tuvo dos hermanos: Josefa y Joaquín. Su hermano, D. Joaquín Pera y Roy estaba casado con Adela Lamanette Fos, hija de Juan Bautista Lamanette Chaix.

Juan Bautista Lamanette Chaix

Juan Bautista Lamanette nació en San Felipe de Játiva el 26 de abril 1795, hijo de D. Vicente Lamanette Polache, empleado de Hacienda Militar, comisario de guerra habilitado durante la Guerra de la Independencia y de María Manuela Chaix Isnel. El rey Carlos III  había dispuesto en 1787 que todo municipio tuviera una escuela de primeras letras, aunque la educación no era obligatoria igual que en el resto de Europa. Según el investigador Jacques Soubeiroux en la Francia de la época apenas un 37% de la población estaba plenamente alfabetizada y un 34% en España, más un porcentaje de población que podía considerarse semialfabetizada.
Lamanette asistía en 1805  a la escuela de D. Félix Alzamora, maestro de primeras letras del barrio del mercado. Dos hermanas suyas, Teresa (San Felipe, 1790)  y Manuela (San Felipe, 1792) fueron premiadas por la Junta de Educación con una medalla de plata y 40 reales ese mismo año.



Se casó en la iglesia de Santa María de Xàtiva en 1811 con Tomasa Fos Ferré (Valencia 1792) y tuvo varios hijos:  Vicente (Xàtiva, 1816), Isabel (Valencia, 1818),  Amalia (Valencia, 1819) y Adela (Maria Adelaida, Mutxamel 1827). Era sobrino del célebre matemático José Chaix Isnel, vicedirector del observatorio astronómico de Madrid que fue designado por el gobierno español para acompañar a los científicos franceses François Arago y Jean Baptiste Biot en su expedición por tierras españolas para la medición del meridiano terrestre .

Durante la Guerra de la Independencia sirvió en la Factoría General de Reales provisiones del Segundo Ejército durante casi tres años sin percibir retribuciones. En esta época defendió las plazas de Valencia y Alicante, recibiendo dos cruces de distinción y el título de Benemérito de la Patria. Posteriormente, en 1819 es nombrado oficial de la contaduría del crédito público de Mallorca, cargo que desempeñó durante varios años. Por aquel entonces figura como miembro de la Sociedad Patriótica de Mallorca . Posteriormente, en diciembre 1820, es nombrado oficial de la Contaduría del Crédito Público de Valencia, por la Junta Nacional. Más tarde desempeña diferentes destinos en Valencia y en Játiva hasta que el seis de noviembre de 1823, que es impurificado en 1 y 2 instancia y expatriado, situación en la que se encontrará más de 10 años. En su hoja de servicios, declara: “Haber tenido que abandonar familia y patria para ser victima de los sectarios del despotismo” Durante este periodo e imposibilitado para ejercer su profesión, emprendió una carrera como ventrílocuo, de la hace eco José Musso y Valiente el 29 de Abril “Este ventrílocuo nació en Alicante, pero es hijo de padre francés. Esta noche ha ejercido sus habilidades en casa. Primero, acompañándose con la guitarra, silbó la cavatina Cara adorata imagine con su recitado. Nótesele buen entonación, pulmón fuerte y silbo flexible con bellos trinos y tránsito del piano y fuerte y viceversa con delicadeza asimismo y consiguiente habilidad silbó la cancioncilla del conde de Almaviva en el Barbero de Sevilla que canta en la calle y bajo los balcones de Rosina. Imitó perfectamente la voz del perro y los ademanes y cantos de los ciegos y modo de hablar o cantar de los negros. Pero su principal habilidad es la de ventrílocuo. Acercándose al gabinete, que está al pie de la sala, abriendo las puertas y vuelto de espaldas a los espectadores entabló una conversación con uno que se figuraba estar en un cuarto más arriba del techo, imitando perfectamente la voz lejana y la que viene de lo alto. Después aparento con el mismo y con otro que estaba indispuesto y que estaba cercano, fingiendo asimismo que el otro se iba acercando. En fin, abriendo el balcón y poniéndose de frente a él con la guitarra, cantó una malagueña que parecía se cantaba en la calle a bastante distancia” . En Cartagena, en 1832, solicita que se le clasifique, afirmando que ya había sido impurificado por la época constitucional. En 1933 se alista voluntario a la Milicia Urbana de Valencia. En agosto 1834 se le designa Administrador de Rentas de la ciudad de Gandia y su partido por Real nombramiento, cargo que compagina con el de administrador de la milicia primero y capitán y comandante del 1er. Batallón después, siendo reelegido hasta 1840 . De su etapa en la milicia gandiense, destaca su enfrentamiento con la facción. El mismo describe los hechos en la relación de méritos de su hoja de servicios:”Haberse puesto a la cabeza de los 75 hombres únicos armados de su cuerpo a la aproximación de la facción del rebelde Quílez a esta ciudad que quedó abandonada por la mayor parte de sus habitantes, decidido a defenderla hasta derramar la última gota de su sangre. Conservó el orden público y la libertó del saqueo que la amenazaba por cuyo servicio fue recomendado al gobierno de S. M. Haber perseguido a varios malhechores sentenciados a pena capital y presidio habiendo logrado aprender a varios con exposición de su vida”. Entre 1837 y 1857, sostuvo con sus aportaciones económicas voluntarias, junto a otros propietarios, el pleito entre la Junta General de Cultivadores del término y el Duque de Gandia por la continuidad de prestaciones que éste último llevaba percibiendo hasta 1835 . Testimonio de su actividad en Gandia, es el torreón denominado de Lamanette, que formaba parte del antiguo recinto amurallado de la ciudad en 1853, contiguo al torreón de los Padres Escolapios . El 27 de enero de 1857 participó junto con su sobrino Federico Melchor y Lamanette, por entonces promotor fiscal del partido de Gandia, los carabineros y el teniente de alcalde de la ciudad en el salvamento, de la goleta austriaca “Na-hebe”, que naufragó en la playa de Oliva, lo que les granjeó el agradecimiento de la reina . Federico Melchor seria posteriormente nombrado fiscal del Tribunal Supremo y juez especial por los sucesos de 23 de abril de 1873 en la plaza de toros de Madrid procesando al contralmirante Topete, entre otros por delito de rebelión . En cuanto a gustos personales, lo encontramos en la relación de suscriptores de varias publicaciones de índole romántico, como las “Obras poéticas de D. Mariano Roca de Togores, Marqués de Molins” y de novelas, como “Elena y Roberto o los dos padres” de Madame Guénard pertenecientes a la colección que publicó el conocido editor valenciano Cabrerizo, introductor del Romanticismo en Valencia. Preferencias que combinan a la perfección, con el tono romántico y liberal que tuvo la movilización civil armada . Figura también entre los patrocinadores de la construcción del panteón del teólogo y tratadista político Jaime Balmes. Juan B. Lamanette  fue  miembro de la Real Sociedad de Amigos del  País. Falleció, en Valencia, el  20  de  marzo de  1868.



Joaquin Manuel Fos





Nació en Valencia el 26 de octubre de 1730. Su padre, que presumiblemente gozaba de una buena posición económica, colaboró con D. Lino de Castellví, conde de Carlet,  en el establecimiento de las Escuelas Pías en la ciudad, costeando el mobiliario de la fundación,  así como el altar para celebrar los oficios religiosos. Debido a esto se puso por cabeza del altar a San Joaquín, el nombre de su hijo.
En una carta autobiográfica manifiesta que empezó a sentir las ansias de viajar cuando tenía nueve años, a raíz de escuchar, mientras estudiaba gramática, a unas personas muy instruidas manifestar que para la breve y perfecta instrucción del hombre no había como ver y examinar países extranjeros.
En su afán viajero llegó a fingir durante seis meses una enfermedad de hipo. Los remedios de los facultativos más afamados lo único que consiguieron fue  mermar su salud, con lo que sus padres lo enviaron a reponerse a Aragón, sintiendo mucho la separación puesto que era hijo único. Después de este viaje regresó contento de haber visto otros horizontes, y sus padres le obligaron a ocuparse del negocio familiar, comercio e industria de la sedería, que dominaba ya a los  dieciocho años.

Se caso dos veces, las dos con integrantes de importantes casas comerciales valencianas. Su primera esposa fue Josefa Antonia Escoto, hija de un acaudalado comerciante, en matrimonio concertada por sus padres, muy a la usanza de la época, cuando él contaba  veintiún años. De este matrimonio tuvo una hija, que sepamos.
Josefa aportó al matrimonio una cuantiosa dote, con la que pudo realizar diversos experimentos
principalmente encaminados a la obtención de moarés, como los que venían de Francia, Italia o Inglaterra.
No debieron de surtir el efecto deseado puesto que fue entonces cuando tomó la decisión de emprender un largo viaje con el objeto de descubrir los secretos de fabricación de diversos tejidos, tan celosamente guardados.

Seguramente debido a que encontró resistencias familiares, recurrió nuevamente a la simulación. Una mañana se despidió de los suyos diciendo que iba a comprar seda a Gandía y montó a caballo provisto de un pasaporte a nombre de José del Castillo, natural de San Felipe. Entre la Dehesa y la Albufera, hirió a su cabalgadura, con sangre dedos pollos que llevaba, manchó la silla de montar y abandonó su sombrero (previamente agujereado) junto con otras de sus prendas de vestir y su espada. Unos labriegos lo recogieron todo y lo llevaron a la ciudad. Todo el mundo creyó que había sido asaltado por roders y asesinado y la familia encargó funerales en distintos templos, Fos se había embarcado en la playa  en una lancha que le condujo a un laúd con destino a Barcelona.
La primera ciudad que visitó fue París y después Lyon, por aquel entonces un importante centro sedero.  Mas tarde visitó Italia, donde debido a una enfermedad hubo de hospedarse en el Hospital de Montserrat, en Roma. Posteriormente regresó a Lyon, donde por fin pudo averiguar los secretos industriales que ansiaba. Allí estudió los secretos de la fabricación de la seda, descubriendo el modo de dar las aguas a los tejidos y perfeccionar los muarés.
Según sus propias palabras  fue "fastuoso príncipe en Luca y Florencia, rico comerciante en Venecia, intrépido soldado en Turín, fatigado peregrino en Roma, estudioso abate en Nápoles, mozo de caballos e infeliz mendigo en Francia". Fue vendedor ambulante de hilos, telas y quincalla; se disfrazo de aldeano para vender frutas y legumbres, sirvió como criado y se empleo como jornalero en una fabrica, en la que llegó a más destacado cargo. Durante varias noches hubo de escalar, como facineroso una ventana que se elevaba a más de cuarenta pies. Finalmente sobornó con veinte luises al hijo de un fabricante.
Gracias a las amistades contraídas en la ciudad del Ródano, pudo llevar a cabo un viaje por Grecia, Constantinopla y Asia Menor.
En 1755 regresó a Valencia causando gran conmoción entre amigos y familiares. Fernando VI nombró una comisión para examinar los inventos y adaptaciones que había implementado Fos en su fábrica, la cual dictaminó que este había "descubierto el modo de dar las aguas  perfeccionar los moarés con la limpieza y hermosura de los tejidos extranjeros". Los mayorales del Arte Mayor de la Seda le felicitaron y le pidieron asesoramiento, a consecuencia del cual progreso en gran manera la fabricación de moarés, bandas y cintas.
Al cabo de algún tiempo emprendió un nuevo viaje, visitando Marsella, París y Burdeos, con objeto de entablar relaciones comerciales. También viajo por Inglaterra, Alemania y Holanda, regresando de nuevo a Valencia en 1766, año en que subió al trono Carlos III, quien le nombró vocal de la Real Junta de Comercio de Valencia, cargo que desempeñó desde  1769 a 1776.



Fos tuvo  su casa-palacio y fabrica adjunta en la calle En Bany o del Bany, hoy derribada.  Casó en segundas nupcias con Tomasa Ricord.
En 1769 se le confirió el cargo de Alcalde de barrio del distrito del Pilar en el que principalmente se hallaban enclavados los obradores de la seda. En este cargo no se limitó a desempeñar las tareas tradicionales, sino que estableció en 1777 el cuerpo de vigilantes nocturnos, los llamados serenos, encargados de vigilar las casas, auxiliar a los vecinos y cantar las horas y el estado del cielo. En 1777 se declararon inciviles las prácticas pirotécnicas y fueron prohibidas, por lo que docenas de coheters se quedaron sin empleo.
Fos era una de esas personas que continuamente velaban por la seguridad de sus conciudadanos y vecinos y decidió crear un cuerpo de serenos que rondasen por las calles al auxilio de cualquier vecino a la vez que les facilitaba un medio de vida.

El horario de la ronda era desde las once de la noche hasta las cinco de la mañana e iban provistos de un chuzo (asta de madera con punta metálica), un farol y un silbato. Rápidamente su función se popularizó y acabó implantándose en muchas otras poblaciones como en Barcelona en 1785 y luego en Madrid en 1798.




En 1771 embarcó para Cuba con el objeto de entablar relaciones comerciales. A su vuelta pasó de nuevo por Inglaterra y Francia. En 1772 se hallaba de vuelta en Valencia.
Fos por aquel entonces decidió establecer un observatorio astronómico o meteorológico en la Torres de Cuarte, pero ante las dificultades que encontró lo montó en su propia casa.

También se preocupó del alumbrado público, inició un proyecto para desviar el Turia con aprovechamiento de su cauce, se interesó por la construcción de un gran puerto, etc.

Desplegó una intensa actividad en la corte de Carlos III en la que mostró las excelencias de la industria sedera valenciana, que le valieron su nombramiento en 1777 como inspector general de las fábricas de seda de Valencia, y como vocal vitalicio de la Junta de Comercio de Valencia.
Poseía grandes conocimientos acerca de la producción, manufactura y comercialización de la seda, que fabricó en ingentes cantidades y de excelente calidad, exportándola a diversos países, dedicando
su vida a la investigación y descubrimiento de telares para diversos tejidos.

El mismo monarca, en documento suscrito por el marqué de Monte Alegre, reputaba sus tejidos como superiores en mucho a los extranjeros, concediéndole una pensión de 200 doblones. Carlos III le subvencionó además con 70.000 reales para la presentación de modelos de sus máquinas en la Secretaría de Hacienda, le comisionó para la enseñanza de los nuevos procedimientos de fabricación y le nombró a ruego de la Junta de Comercio de Valencia, inspector general de las fábricas del reino, como hemos visto. Haciendo honor a la confianza otorgada, elevó una memoria al conde de Floridablanca sobre sus propias investigaciones, se dispuso a escribir una obra docente y ejercito generosamente la enseñanza práctica. Se trasladó a Talavera de la Reina, en cuyos obradores dio a conocer sus conocimientos desinteresadamente.
Fue un hombre de carácter bondadoso y paternal con los trabajadores, fomentando su elevación, otorgando premios a los oficiales más inteligentes. Estableció una escuela de oficiales en el Valle de Ayora. Frecuentemente era buscado como mediador en rencillas profesionales.
En sus funciones de inspector fue bastante enérgico, atento a impedir malos hábitos. El 31 de enero de 1784 hizo que el verdugo quemara en la plaza del Mercado, frente a la Lonja de la Seda, ocho piezas de tela por hallarse deficientemente tramada  por ende falta de peso, previa multa de 30 libras a los infractores, Mariano y Antonio Soler -padre e hijo-, y con la colocación de estos nombres en el tablado donde ardieron los tejidos. Este castigo se juzgó excesivo  y el 6 de marzo de 1787 dirigió el rey una carta-orden al Colegio del Arte Mayor de la Seda, desaprobando el modo en que se llevó a cabo la mencionada quema, declarando que semejante acto no había causado nota de ignominia en los fabricantes, disponiendo que se les devolviera la multa y preceptuando que en lo sucesivo no se repitiera el susodicho procedimiento.
En sus tiempos, los telares de seda aumentaron notablemente, se perfeccionó la elaboración y creció tanto la demanda que no siempre se podían satisfacer los pedidos de Italia y América.

Fue socio y activo colaborador de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia, a la que informó de todos sus proyectos. Fue suscriptor del Tratado de la Nobleza de la Corona de Aragón de Mariano Madremany 1788. Ese mismo año en el mes de febrero participó en una junta de la Real Sociedad de Amigos del País de Valencia.
Según documentación  de la Bailía general del Reino de Valencia. Joaquín Fos Ricord, fabricante de sedas de Valencia solicitó  que se le concediera el real titulo de fabricante y prensador de bandas y cintas de Ordenes para la Casa Real..

Don Joaquín Manuel murió  el 14 de marzo de 1789, probablemente en su casa de la calle del Bany. Su entierro constituyó un imponente manifestación de duelo, a la que se asociaron las autoridades, los gremios y, sobre todo tantas y tantas personas a las que el difunto había favorecido con su caridad. El cadáver fue inhumado en el cercano templo del Pilar, concretamente en la capilla de la Virgen del Rosario.



A sus hijos dejó un manuscrito titulado Instrucción metódica para establecer y dirigir una fábrica de hacer moares con perfección, lustrar rasos y setíes. dar asiento a las estofas de seda y de oro o plata, con la descripción de una máquina inventada por el autor para dar perfecto lustre y suavidad a los grodetines y tafetanes.

Acaso este manuscrito no difiriese mucho de su obra titulada Instrucción metódica sobre muerés, que el año 1790 salió, en folio mayor y con doce láminas bellamente ilustradas de la imprenta de la viuda de Ibarra. Por la fecha se deduce que no pudieron ver la obra ni el autor ni Carlos III que la había encargado.
Instrucción metódica sobre los muerés







Jorge Gisbert Villaplana

 Nació en Alcoy en 1783. Hermano de Gregorio Gisbert. Bachiller en Filosofía, Teología y Leyes y doctor en Teología por la Universidad de Valencia. Abogado de los tribunales nacionales. Jorge Gisbert  accedió a la judicatura de primera instancia de Alcira por resolución a consulta del Consejo de Estado de 20 de agosto de 1821.Catedrático de Filosofía en el seminario de San Fulgencio de Murcia (15-IX-1804/1-VI-1811). Nombrado el 25 de marzo de 1813 por la Regencia del reino para desempeñar las cátedras de Matemáticas y Geografía en la Escuela Militar de cadetes fijada primero en Murcia y luego trasladada a Jaén. Su adhesión al sistema constitucional hizo que fuera encerrado en mayo de 1814 en un calabozo de Jaén, nombrado el 6 de agosto de 1813 por las Cortes Generales y extraordinarias. Secretario del ayuntamiento de la villa de Alcoy (I-IX-1817/III-1820). Gobernador Civil de la provincia de Albacete (1834-1836). Tradujo la obra  Instituciones del Derecho Canónico de Cavallario.
Magistrado de la Audiencia de Zaragoza en 1836 (Vacante por traslación de D. Joaquin Melchor y Pinazo) Diputado a Cortes por Alicante (1837-1838 y 1838-1839). Fiscal de la Audiencia de Albacete (1839) y de La Coruña (1843). Magistrado de la Audiencia de Valencia (1844), presidente de la Sala Tercera, con domicilio en la calle Peso de la Harina, 1.  Regente de la Audiencia de Pamplona (1854). Magistrado del Tribunal Supremo (1854). Murió en Valencia en 1861.
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DIAZ SAMPEDRO, B. La politización de la justicia. La designación de los Magistrados del Tribunal Supremo (1836-1881). Ed. Dykinson, Madrid, 2005.
BOIX, M. Manual del Viajero y Guía de los forasteros en Valencia.
GIL NOVALES, A. Diccionario Biográfico de España (1808-1833)